Luego de meses de disfrute de las vacaciones de verano con los más pequeños de la casa, es necesario retomar la rutina y adaptarse nuevamente a las obligaciones de la etapa escolar. Para esto, te recomendamos:

  1. Elige un espacio físico de tu casa que sea del agrado del niño. Debe estar lejos de pantallas, consolas y otros elementos distractores. Asimismo, procura que sea un sitio tranquilo.
  2. Adapta este espacio con mobiliario cómodo, una buena iluminación y los materiales necesarios según la etapa escolar en la que se encuentre.
  3. Establece tiempos de estudio. De esta manera podrás desarrollar mecanismos autónomos de estudio en el niño, formando hábitos. Estos se forman en secuencias de 30 minutos las primeras dos semanas, cambiando a 45 minutos por quince días más, hasta llegar a una rutina diaria de una hora de estudio.

Recuerda que estos hábitos deben ir acompañados del entendimiento de la importancia de estudiar, así como de una buena rutina de sueño y una correcta alimentación.

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