A la medianoche del próximo 04 de abril, los relojes deberán atrasarse una hora para dar inicio al horario de invierno 2020. Este cambio, a efectuarse en Chile (a excepción de la región de Magallanes y la Antártica), suele ser acogido bastante bien por todos los residentes del país; sin embargo, hay quienes pueden ser más sensible a la modificación de sus rutinas.

Algunos padecimientos que sufren ciertas personas son: falta de concentración, alteraciones del estado de ánimo, somnolencia, dolor de cabeza continuo y sueño no reparador.

La adaptación al cambio de horario puede tardar entre tres días y cuatro semanas. Para evitar estos efectos, o suavizar el impacto puedes:

Realizar ejercicio físico suave para ayudar al reloj interno a ajustarse, aumentando la concentración de serotonina y otros neurotransmisores.

Alimentarse sanamente y modificar el horario de comidas al nuevo horario. Evita consumir alcohol y cafeína (café, bebidas de cola, energizantes).

Exponerse al sol durante un par de horas en los días posteriores al cambio de horario. Esto ayuda a sincronizar los ritmos desestabilizados.

Se sugiere la ingesta de melatonina bajo supervisión médica. Algunas dosis de esta hormona durante un corto tiempo, puede ayudar a regularizar los ciclos de sueño y vigilia en algunas personas.

Leave a reply